El denominado Castillo de los Moscoso se encuentra en la misma villa de Vimianzo, dominando gran parte del valle de la misma localidad. También se le conoce como Castillo de Vimianzo y Torres de los Martelo. Esta fortaleza es un claro ejemplo de conservación de edificaciones históricas que gracias a diversos organismos se mantiene actualmente en un estado de conservación excelente.
De planta octogonal, el Castillo de Vimianzo presenta cuatro torres y un patio de armas. Se conservan varias dependencias que servían para albergue de la guarnición y de la servidumbre. Un gran foso rodea todo el castillo. En sus orígenes pertenecía a una de las familias más poderosas de la región: los Traba. Posteriormente, en el siglo XlV, una rama familiar llamada Moscoso, hizo de este castillo su bastión.
No se puede concretar la fecha de la construcción, pero por sus características constructivas, lo mas seguro es que date del siglo Xlll. Se cree que la construcción primitiva pudo ser construida por los Mariño Lobeira. Dado que el castillo sufrió importantísimas transformaciones durante los siglos, de esta construcción original no queda casi nada. De todas formas en el patio de armas se puede apreciar los restos de una antigua torre y de un horno de pan.
Aquí en el siglo XV, estuvo encarcelado el mismo obispo de Santiago, Alfonso ll de Fonseca. Durante las Guerras Irmandiñas, en el año 1467, el castillo de Vimianzo, como muchas otras fortalezas gallegas, fue derribada, para después volver a ser reedificada por y para el mismo obispo que estuvo en sus calabozos. De todas formas, poco después, los Moscoso, lograron recuperar el castillo.
También el mismo Pedro Madruga utilizó la fortaleza para encarcelar a otro obispo, el de Tuy, llamado Diego de Muros. Hasta el siglo XlX el castillo fue cabeza de jurisdicción de una gran tierra, que abarcaba las comarcas de Soneira, Bergantiños y la Costa da Morte. En este siglo fueron suprimidas las leyes feudales y sus propietarios, que seguían siendo los Moscoso, lo vendieron a la familia Martelo, quien acometieron labores de reconstrucción, pues su estado era lamentable. Después fue la mitra compostelana quién lo poseyó, hasta que fue adquirido por la Diputación y convertido en museo de las tierras de Soneira.
Hoy en día alberga un museo sobre artesanía popular de las tierras de Soneira.
En la fortaleza de Vimianzo se celebra todos los años una gran fiesta en recuerdo fe la revuelta Irmandiña.
Fuente: Galicia Máxica.