Fue construida en 1838 para completar la línea de control del valle del Cardener en esta zona, juntamente con el castillo del Poble Vell y la torre de Salipota.
Cayó en desuso en la Primera Guerra Carlina y no se ha vuelto a reconstruir nunca mas.
En un principio el blog se llamaba "Sitios para visitar", y la idea era de enseñar pueblos y sitios curiosos que a la gente le pudiera hacer gracia verlos ofreciéndoles un poco de información, pero los acontecimientos nos llevan a visitar y buscar yacimientos, monumentos y otros lugares los cuales también pueden parecer interesantes para compartirlos con quien quiera visitarlos.
Fue construida en 1838 para completar la línea de control del valle del Cardener en esta zona, juntamente con el castillo del Poble Vell y la torre de Salipota.
Cayó en desuso en la Primera Guerra Carlina y no se ha vuelto a reconstruir nunca mas.
Obra popular.
Siglo XVlll.
Puente situado sobre el río Merlès. Es de piedra, con barandillas de espalda de asno. Tiene tres arcos, el central mas alto y ancho que los laterales. Une las parroquias de Santa Maria de Merlès y de Sant Martí de Merlès. de dos obispados diferentes. No es apto para carruajes.
Sant Quintí es una iglesia románica de una sola vuelta de cañón y con un ábside en estado semi ruinoso.
Aunque tiene el tejado totalmente hundido y los muro deshabilitados por grietas, se intuyen las pinturas murales del siglo XVl, en los dos arcos de los muros laterales y uno de los arcos del campanario de espadaña.
A su lado, se encuentra una masía que anteriormente hacía las funciones de rectoría. Curiosamente aunque es sufragánea de Sant Martí de Montclar, Sant Quintí era uno de los límites del castillo de Avià. Todavía hoy se conservan los manuales de cuentas de la priora datados en 1673, con una lipsanoteca muy rudimentaria de esta iglesia.
Fuente: Cartel informativo.
Neolítico medio / Reciente (-3500 / -2500).
Sitio de inhumación colectivo dolmen.
Se trata de una sepultura de corredor del neolítico medio, que fue visitado por Pere Bosch-Gimpera y Lluís Pericot en el verano de 1932. Pero fue Isidre Macau el primero que publicó una planta y una fotografía, 1934. La primera excavación arqueológica se realizó en 1942 bajo la dirección de August Panyella y Miquel Tarradell y permitió documentar varios fragmentos de cerámica campaniforme. Isidre Macau, Miquel Cura y Josep Alsina dieron noticias del hallazgo de hachas de piedra cerca del dolmen.
La barraca de Rabert es un sepulcro de pasillo, con cámara semicircular corta y pasillo estrecho, con seis losas conservadas y dos cubiertas. No consta que hubiera restos de enlosado. Las dimensiones internas de la cámara son 2'7 metros de longitud, 2'2 metros de ancho, y 2'1 metros de altura. No se conserva ningún resto del túmulo, pero sería circular con un diámetro aproximado de unos 9 o 10 metros.
Los materiales exhumados durante la exhumación sólo indican una ocupación durante el calcolítico. Pero a partir de su tipo arquitectónico, Tarrús la sitúa cronológicamente en la primera fase de los sepulcros de corredor del Alt Empordà-Rosellón, es decir, de la primera mitad del lV milenio a.C.
En cuanto a su estado de conservación es bueno dado que en 1983 se restauró y acondicionó su acceso.
Entre los siglos Vll y Xlll, fue el castillo donde residían los señores de Viver.
A partir del siglo Xlll, el castillo se convierte en un Mas, habitado por los Vilanova. La pequeña masía, que debía haber entonces, con el paso de los siglos, se fue agrandando. A principios del siglo XX se abandonó y con las piedras de la vieja casa se construyó una Vilanova más moderna al pie de la misma sierra.
Del antiguo Mas, se pueden ver restos de una tina y algunas construcciones auxiliares.
Fuente: Cartel informativo.
Esta pequeña ermita está situada en el sitio de Sant Salvador, en el término de Cardona.
Es una pequeña capilla de base rectangular sin ábside.
Construida a mediados del siglo XlX (1858), como indica un grabado sobre el portón de madera, por el cual se accede al templo. La fachada también consta de un óculo redondo sobre la mencionada puerta, y sobre el cual hay un campanario de espadaña de un solo ojo, con una pequeña campana.
Está muy reformada con piedra de sillería de diferente tamaño.
Seguramente está levantada sobre los restos de otra más antigua de la cual no quedan retos visibles, actualmente diría que está un poco en abandono como se aprecia con la maleza que ha crecido alrededor.
Fuente: Descripción propia.
Estilo: prerománico / románico / obra popular.
Siglos: lX - X / Xl / XV / XVl - XVll / XVlll.
Situada dentro del término municipal del Port de la Selva, al este de las ruinas del poblado medieval de Santa Creu de Rodes.
Iglesia de tres naves con cabecera de planta ligeramente trapezoidal orientada a levante, y una torre tronco piramidal adosada al ábside, actualmente distribuida en dos plantas. Presenta aberturas de arco de herradura y un campanario de espadaña de dos ojos en la parte superior, añadido en época moderna. El templo es fruto de las distintas fases constructivas que lo han ido modificando. En origen, la iglesia tenía una sola nave rectangular copada a levante por la torre, cubierta con envigado de madera. En el siglo X se le añadió el ábside trapezoidal y dos absidiolos o brazos que le proporcionaron una planta de cruz latina. Entre los siglos XVl y XVll se añadieron las dos naves laterales y se reformó la estructura de la nave principal. Tanto ésta como el ábside fueron cubiertos con bóveda de cañón, con unas grandes arcadas de piedra de medio punto para comunicar los tres espacios. También es en ese momento que se añade el campanario de espadaña a la torre y se reforman los pisos interiores, cubriéndolos con bóvedas de cañón. Más adelante, pero dentro del mismo período, se añadió un atrio o galilea frente a la fachada de poniente, actualmente en ruinas. Por último, en el siglo XVlll, cabe destacar la construcción de una nueva sacristía muy cercana a la antigua, la cual se había edificado en el siglo XV, sobre el cementerio en funcionamiento desde el siglo X. El templo presenta algunas aberturas más en las fachadas, destacando algunas aspilleras y otras ventanas rectangulares, enmarcadas con sillares de piedra, de abertura moderna. En cuanto a la portalada, actualmente inexistente, cabe decir que fue reformada en época moderna.
La construcción está levantada con piedra desbastada de varios tamaños, dispuesta formando hiladas más o menos rectangulares, con fragmentos de material constructivo.
Historia:
La iglesia de Santa Helena, inicialmente conocida como Santa Creu, está documentada desde 974 como una posesión del monasterio de Sant Pere de Rodes. Durante el siglo Xl estalló un conflicto jurisdiccional entre el cenobio y el condado de Empúries-Peralada; finalmente, en 1097 el condado devolvió esta iglesia al monasterio. En torno a 1113 se conoce el acta de dotación de la iglesia, que tradicionalmente se había considerado el acta de consagración. En los siglos XlV yXV fue parroquia del pueblo de Santa Creu, que inició entonces un declive irreversible. A inicios del siglo XVl cambió la advocación de Santa Creu por la de Santa Helena. En 1527, Santa Helena fue agregada a la parroquia de Sant Esteve de Mata, ahora Sant Sebastià, de la Selva de Mar. En 1725 el templo estaba en mal estado.
En 1820 se celebró el último encuentro. Respecto a las diferentes fases constructivas, se puede datar la obra original en el siglo lX, cuando ésta sólo constaba de una sola nave de planta rectangular con cubierta de envigado y copada al este por una torre tronco piramidal de tres plantas. Hacia el siglo X sufrió una primera transformación, que corresponde a la construcción de un ábside trapezoidal cubierto con bóveda de cañón y dos absidiolos, también trapezoidales, en las fachadas norte y sur. Posteriormente en los siglos XVl y XVll se añadieron dos naves laterales, lo que comportó el derribo de los muros de la nave primitiva y la creación de bóvedas nuevas.
Estilo: gótico / renacimiento.
Siglo: XVl.
Antiguo casal señorial de época renacentista (1580), situado en el camino a Salardú, en la entrada oriental del pueblo de Unha. De planta cuadrada, está fortificado en los ángulos N y S por dos torretas de vigilancia que descansan sobre ménsulas cónicas de piedra picada, y con bajantes, con claraboya. Destacan también el portal y los ventanales, de piedra, con molduras decorativas.
Historia:
La casa, que había pertenecido a los Blanc y por matrimonio pasó a los Moga (1750) y a los Ademà (1840), ha sido restaurada recientemente.
Tan desconocido como impactante es este lugar. Rocaviva Laberinto Mágico nos llenará de incógnitas y de misterio cada una de las piedras talladas que encontraremos a nuestro paso en Rocaviva.
Asentado en las faldas del Cadí, metido en medio de la montaña como quien no quiere dejarse ver, está este paraje que ahora se abre al expectante viajero que se aventura a llegar aquí.
Piedras con caras de diferentes formas y maneras. Ojos tallados en la roca hacen de este lugar algo insólito. Arte y naturaleza van de la mano, para envolver al visitante en este halo de curiosidad y excentricismo.
El creador de este curioso museo, nos da a entender que no somos nosotros los que miramos, sino la roca quien nos mira. Estas piedras lejos de estar muertas están vivas. Y si dejamos que ellas nos miren, llegaremos a escucharlas.
El artista y creador de Rocaviva es todo un Ermitaño Extravagante, que vive al margen de la sociedad junto a sus esculturas. Climent Olm ha aprendido a trabajar la cerámica, la madera y la pintura. Orgulloso de crear un museo sin puertas. Un espacio para la reflexión, el silencio y la paz.
Este trabajo esculpido en Rocaviva piedra a piedra, ha costado nada más y nada menos que 27 años. Su creador ha tenido muchas dificultades y muchas privaciones.
Se recorre la montaña disfrutando de este Museo al Aire Libre, en las faldas del Cadí, a 1350 metros de altura.
Se pueden ver unas 600 esculturas repartidas por la montaña, y hay que tener en cuenta que el recorrido dura varias horas.
Fuente: Mágicos pirineos.
Neolítico final / calcolítico (-2500 / -1800).
Sitio de inhumación colectivo dolmen.
Se trata de un sepulcro de pasillo, de la segunda mitad del tercer milenio a. C., hecho de esquisto. El dolmen era conocido de antiguo por el pastor Leandre Genís, quien dio noticia a l'Associació Cultural i Esportiva Jonquerenca, que lo localizaron en marzo de 1980. Fue Excavado por primera vez en 1981 por el equipo formado por Josep Castells, Júlia Chinchilla, Josep Tarrús y Roser Vilardell. Posteriormente, en 1988, se realizó una nueva excavación a cargo de Sara Aliaga, Oriol Mercadal y Joan Martínez, y finalmente en 1996, se procedió a la restauración del megalito a cargo de Enric Carreras, Pere Gay y Josep Tarrús, miembros de GESEART.
Por los materiales arqueológicos que se recuperó en las excavaciones, sólo se puede asegurar que fue construido antes o durante el neolítico final - calcolítico antiguo, es decir, hacia la primera mitad del tercer milenio a.C.
La cámara es rectangular corta, con tres soportes conservados - los dos laterales y la cabecera - más la cubierta. La entrada es de paredes paralelas y no se conserva ningún resto de puerta entre el cuarto y el pasillo. Las dimensiones internas son 1'40 metros de longitud, 1'20 metros de ancho y 1'40 metros de altura.
La cabecera es única, arrebatada, de forma rectangular, bien implantada en la roca y presenta señales de desbaste interno, mientras que los bordes no parecen repicados. Los soportes laterales de la cámara son rectangulares, bien implantados en la roca, y presentan señales de desbaste en la cara interna. La cubierta es rectangular, con una sección también rectangular, y presenta señales de desbaste en la cara interna y los bordes repicados. El acceso a la cámara es un pasillo corto, que sigue la anchura de la cámara, construido con losas, de las que se conservan dos. El túmulo es de tendencia circular. Formado con un relleno de losas de esquisto y tierra. Encima de la losa de cubierta hay 30 tartaletas aisladas, pequeñas y medianas, dos cuencas mas grandes con un reguero, y un reguero curvilíneo, a raíz de su borde noroeste.
Por su tipo arquitectónico y por los materiales exhumados, Tarrús lo sitúa cronológicamente en la cuarta fase de los sepulcros de corredor del Alt Empordà - Rosellón, es decir, en la primera mitad del tercer milenio a.C.
Su estado de conservación es bueno dado que fue restaurado en 1996.
El poblado ibérico del Puig de Sant Andreu de Ullastret es el más grande de Catalunya, y actualmente se considera una auténtica ciudad. Fue la capital de la tribu ibérica que los autores antiguos llamaron indigets.
En el yacimiento se han encontrado restos de ocupación humana ocasional de época calcolítica. El primer asentamiento que hubo con continuidad fue un poblado de inicios de la edad de hierro, del último cuarto del siglo Vll a.C., del que sólo se conocen los materiales arqueológicos.
El primer poblado ibérico de Ullastret data de la primera mitad del siglo Vl a.C. y en la segunda mitad de este siglo se fortificó con una muralla reforzada por siete grandes torres. En la primera mitad del siglo lV a.C. el poblado se amplió hasta triplicar casi la superficie amurallada. Su organización urbana es la propia de un oppidum (poblado acolinado y fortificado), con calles adaptadas a las pendientes y las irregularidades del suelo.
El poblado experimentó varias fases de reurbanización de las cuales la mejor conocida es la correspondiente al momento de ampliación de la muralla, que conllevó una importante obra de acondicionamiento con la que se habilitaron hasta tres terrazas para implantar nuevos barrios y construir varias grandes casas, pertenecientes a familias aristocráticas. También se conocen diversas obras públicas importantes como los templos y las cisternas, exponente de la compleja organización social de que explotaba sus recursos económicos, especialmente la agricultura y la ganadería, pero también sus minas y canteras. Comerciaban con las comunidades indígenas cercanas y a través de la vecina colonia griega de Empuries, con griegos y fenicio púnicos.
Con la llegada de los romanos durante la Segunda Guerra Púnica, se inició un proceso de transformación en el sistema de ocupación y explotación económica del territorio, conduciendo al abandona forzado del sitio a inicios del siglo ll a.C. En época carolingia, en la parte superior de la colina, se construyó un castillo del que se conservan restos de la muralla y las torres. Durante los siglos XVl y XVll hubo una ermita dedicada a Sant Andreu y, posteriormente, una masía.
Unos 500 metros al noreste del yacimiento de Puig de Sant Andreu se encuentra el poblado de la Isla de Reixac, coetáneo y con el que constituyeron una única comunidad.
Fuente: Ruta dels Íbers - MAC
Especie: Quercus pubescens.
Medidas: altura - 18 metros; vuelta de cañón - 4'20 metros; media de la copa - 23'8 metros.
Roble pubescente de gran copa, que fue declarado árbol de interés local en 1991. En el tronco tiene bultos muy grandes, sobre todo en la base.
Han hecho una gran báscula pública en la parte baja.
Se encuentra en un margen de dos metros de alto.
Fuente: Medi ambient i sostenibilitat.
El portal de Dalt, el portal de Baix y el portal del Mig o del Riu constituían las tres puertas de entrada del recinto amurallado que data del los siglos Xlll-XlV.
Fuente: Cartel informativo.
El portal de Baix, el portal de Dalt y el portal del Mig o del Riu constituían las tres puertas de entrada del recinto amurallado que data del los siglos Xlll-XlV.
Fuente: Cartel informativo.
El portal del Mig o del Riu, el portal de Baix, y el portal de Dalt constituían las tres puertas de entrada del recinto amurallado que data del los siglos Xlll-XlV.
Fuente: Cartel informativo.
Estilo: obra popular.
Elemento ubicado al suroeste del núcleo de Viver, sobre una codina de piedra y bajo una encina. Se trata de una tina excavada de origen probablemente medieval. Cerca de este elemento se encuentra el llamado "Lagar"; donde se pisaba las uvas de modo que el líquido resultante caía en la tina para fermentar allí.
La tina tiene un diámetro de dos metros y un metro de profundidad aproximado. Se puede ver, por delante, el buje dentro de un encaje picado con la piedra, mide sesenta centímetros de largo y unos cuarenta centímetros de ancho.
Fuente: Geoportal del patrimoni cultural.